Quasi per caso ho trovato una lunga intervista a Piazzolla che nel finale riserva una chicca.
Il Piazzolla racconta l’imbarazzo che provò quando gli presentarono Yupanqui a Parigi. Lo stesso imbarazzo che , anni prima, lo aveva ammutolito davanti a Igor Stravinsky.


Yupanqui lo invitò a casa sua e l’intimidito Piazzolla si convinse dopo molto tempo. Ma non riusciva proprio a spiaccicare una parola davanti al Grande Vecchio. La moglie del Yupanqui allora si avvicinò spiegandogli che avrebbe dovuto dire qualcosa perchè al marito piaceva il silenzio della montagna ma non quello delle persone.
Rotto il ghiaccio Piazzolla si trovo di fronte ad un gran conoscitore della musica seppur di grandissima modestia.
Chissà perchè le persone veramente GRANDI non corrispondono mai a quello che invece LE MENO GRANDI ostentano ??? (domanda con risposta incorporata)
“¿Estuviste con Yupanqui alguna vez?
- Sí, dos veces. Una me lo crucé en la calle en París y él me vino a saludar. Sinceramente me quedé helado, no supe que decirle.
Era como toparme con San Martín. No me salía una palabra. Lo mismo me había pasado hacía muchos años en Nueva York cuando me presentaron a Stravinsky, igual me quedé mudo, yo sólo quería mostrarle mi admiración y decirle que mi primer estudio con Ginastera fue la Consagración de la Primavera.
Nada, che; el viejo me invitó a su casa y yo tardé como dos semanas en aceptar, a pesar que vivía muy cerca.
Me animó Jairo y fuimos.
Empezamos a matear y yo seguía sin poder emitir palabra, porque cada comentario que hacía eran sentencias de tres frases tan redondas que me parecía grosero responder. Hasta que la mujer, que era reculta y macanuda, se acercó con el mate y por abajo me dijo: “Ataque con todo que a él solo le gusta el silencio de la montaña, pero no el de las personas”Menos mal que el viejo era fana de Ravel y de Bartok y por allí encontramos la charla de más de cuatro horas y me sorprendió sus conocimientos musicales, sobre todo de armonía, aunque a cada frase me pedía disculpas por su ignorancia y me decía que envidiaba mis conocimientos.
Cuando hablamos del bandoneón, me dijo que su único placer era escucharlo al viejo Isaco Abitbol cuando viajaba por Santa Fé. Casi se muere de la alegría cuando le dije que nosotros ibamos con el gordo Troilo a verlo cuando nos ibamos de pesca…”
Il link all’intervista completa
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Ataualpa… verdemilongando gli avrà detto “descansate nino che continuo io”